Las Casitas
Casa das montañas
"Casa dormitorio"
Conocida en el pueblo como "A casa do Carolino"

  A pesar de  su casa y  forma de vida tan humilde, este pastor  es todavía recordado en el pueblo por el amor que demostraba hacia sus animales. Cuentan los mayores que tenía predilección especial por su burro, a quien en el momento de su muerte quiso dar sepultura, y en cuya tumba pasaba largos momentos. Ésto le costaba las bromas de los niños del pueblo, quienes incluso le dedicaban canciones y versos, pero aún hoy en día es recordado por su bondad y sobre todo por su preciosa letra: era él el encargado de redactar los documentos oficiales del pueblo, lo cual denotaba una gran inteligencia.
Así es que, debido a este gran amor y respeto que sentía por los animales, hemos decidido conservar y homenajear su memoria.

La Casa del Pastor ha sido restaurada con mimo y respetando todos los elementos que formaban parte de ella; todavía podemos ver anclados en las paredes del bajo de la casa distintos utensilios con la finalidad de atar a las reses. Madera y piedra se entremezclan en esta bella edificación con la calidez del hogar.
A la entrada de la casa tenemos un pequeño porche, el cual será necesario sobre todo cuando en invierno hace presencia la nieve, pues son muchos los días que la podemos disfrutar!
La Casa del Pastor consta de una sala-cocina de 25m2 con una estufa de leña y todo lo necesario para cocinar y comer en su mesa cómodamente. La disposición del sofá cama hace que éste pueda ser utilizado tanto para descansar sentado tranquilamente como para dormir.
La planta de arriba consta de una pequeña habitación para una persona y otra un poquito más grande con cama de matrimonio. Hay zonas en las que el aprovechamiento del tejado abuhardillado le dan menos altura, por lo que debemos tener cuidado con la cabeza! Un baño con una cómoda ducha también está disponible en esta planta.

Conocida en el pueblo como "Casa dormitorio"

  Con unas fantásticas vistas de las montañas desde la entrada de la casa, tenemos  la conocida en el pueblo como "casa dormitorio"; según las antiguas escrituras fue cambiada por una vaca hace ya más de 60 años. Sus dueños la utilizaban para poder albergar a todos los invitados en las fiestas o cuando alguien necesitaba resguardo, de ahí su nombre.
Con dos plantas, sólo la primera está rehabilitada siendo un pequeño apartamento de 25 m2 muy acogedor con un dormitorio y una  salita-cocina y por supuesto con su cómodo cuarto de baño con ducha.